Delincuencia organizada

Comúnmente se le llama delincuencia organizada o crimen organizado a las bandas o grupos criminales que actúan en un territorio, así como a las grandes organizaciones y gobiernos que las controlan. Algunas están compuestas de numerosos miembros y generalmente se dedican a cualquier actividad delictiva que les permita obtener dinero, placer, venganza, fama y poder.

Pero la historia nos ha demostrado que la verdadera delincuencia, o mejor dicho, el mayor grupo de crimen organizado que existe es el Estado y los gobernantes; formados principalmente por funcionarios y políticos que actúan al amparo de un sistema de gobierno establecido. Estas personas cuentan con la facilidad de "corromper y corromperse"; además de que tienen los vínculos, contactos y medios necesarios para evitar ser perseguidos por los delitos que a menudo cometen (influyentismo).

A los políticos, funcionarios y gobernantes de cualquier lugar se les considera una delincuencia legal, porque cometen y disfrazan toda clase de crímenes y delitos en contra de la población, actuando al amparo de las leyes que ellos mismos redactan y promulgan a su antojo para protegerse. Dicho de otra manera: el sólo hecho de ser un grupo formado mayormente por políticos, convierte al gobierno (presidente, diputados, senadores, etc.) en una dictadura perfecta, lo que les ayuda a evitar la pena o castigo merecidos por sus delitos. Las leyes e instituciones creadas a su antojo están diseñadas de tal manera que favorecen la impunidad y la falta de rendición de cuentas para ellos, sus familiares y amigos. Ellos mismos son "juez y parte" en todas sus fechorías.

También están aquellos delincuentes y criminales que aunque, actúan por su cuenta la mayoría de las veces, terminan siendo controlados, permitidos, creados o contratados por el gobierno de turno. Este grupo está formado mayormente por cárteles del narcotráfico, bandas de asaltantes, narcomenudistas, asesinos a sueldo, grupos paramilitares, secuestradores, extorsionadores, etc. Cuando estos grupos secundarios estorban o no sirven a los intereses del gobierno son fácilmente reemplazados o eliminados.

Se parte entonces de la idea que aunque algunas células pequeñas del crimen organizado comienzan a actuar por su cuenta, y no tienen vínculos de poder tan grandes como el gobierno, tarde o temprano son encarcelados, asesinados, o terminan trabajando para los gobernantes, como es el caso de los cárteles del narcotráfico mexicanos (CJNG, Cártel del Golfo, Zetas, etc.). Son pues el Estado y los gobernantes los que causan los mayores estragos sociales a fin de cuentas.

La sociedad sigue creyendo que las instituciones creadas por el Estado están al servicio del pueblo, porque así se le ha mentido y engañado durante muchas décadas. De hecho, millones de personas, especialmente aquellas que viven en las grandes ciudades de todo el mundo, han sido adoctrinadas por el sistema para hacerles creer que necesitan al gobierno y a las instituciones, y que sin ellas no podría haber paz social y bienestar. Es tan eficaz este lavado de cerebro, que el 99% de la población no sólo defiende la idea de mantener y fortalecer este "orden establecido", sino que además somete libremente su voluntad ante cualquier político, funcionario o servidor público, sin atreverse a cuestionar ninguna ley creada o promulgada por ellos sin su consentimiento. De hecho, lo primero que hacen muchas personas al encontrarse a un político en la calle es correr a tomarse una foto con éste; en lugar de insultarlo, apedrearlo, o aún mejor; matarlo.

La delincuencia organizada, estado o sistema, como cada quien guste llamarle, también involucra a banqueros, empresarios, religiosos, médicos, militares, burócratas, líderes de opinión, periodistas y famosos del mundo del espectáculo. Todos ellos son utilizados por los grandes poderes económicos para poder llevar a cabo sus planes. ¿Te has preguntado por qué los medios chayoteros de México utilizan a chavorrucas y encueratrices del espectáculo en sus noticieros o titulares, a pesar de estar muy "quemadas" y de que a casi nadie le interesa este tipo de personas, sus escándalos o su vida privada? La respuesta es muy simple... "por que son herramientas de manipulación y consumo, para que el sistema pueda mantener a la sociedad enajenada o distraída y así no se dé cuenta que se están aprovechando de ella".

Actividades o cargos que permiten identificar plenamente a los verdaderos miembros del crimen organizado:
Agentes aduanales
Agentes de tránsito
Alcaldes
Banqueros
Cancilleres
Candidatos políticos
Consejeros
Delegados
Diputados
Embajadores
Empleados administrativos (Burócratas)
Escoltas
Fiscales
Funcionarios
Gobernadores
Inspectores
Jueces
Líderes sindicales
Magistrados
Militares
Ministeriales
Ministros
Notarios
Policías
Políticos
Presidentes
Procuradores
Recaudadores de impuestos
Regidores
Secretarios
Senadores
Síndicos
Soldados
Tesoreros

Todas las personas que ocupan estos cargos deben ser asesinadas, puesto que su trabajo no es productivo de ninguna forma. Más bien se han convertido, junto con las instituciones que representan, en parásitos y obstáculos para la sociedad impidiendo su sano desarrollo.

Actividades que con mayor frecuencia se vuelven cómplices del sistema:
Abogados
Actores
Asesores
Blogueros
Cantantes
Celebridades
Comunicadores
Empresarios
Guardaespaldas
Influencers
Líderes de opinión
Médicos
Multimillonarios
Periodistas
Personajes de la farándula
Sacerdotes y religiosos
YouTubers

Ver también:
Complicidad política
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