Pseudocristiano, pseudocristiana

Es aquella persona que se dice o se presenta como seguidor(a) de Cristo (Jesús) y de su doctrina, pero que no tiene auténtica vocación cristiana. Es decir, que no pone en práctica los preceptos de la doctrina que predica y que moralmente está obligado(a) a obedecer.

Son personas que utilizan su cargo o investidura religiosa para lucrar con ella o para obtener alguna clase de beneficios personales o materiales. Existen muchísimas personas, iglesias, religiones, y sectas que se dicen cristianas cuyo único objetivo es éste.

"Raza de víboras"... "Sepulcros blanqueados"..; así llamaba Jesucristo a los fariseos y doctores de la Ley de Moisés del pueblo judío, en su época.

Pseudocristianos de todo el mundo han desprestigiado y afectado moralmente la imagen de los verdaderos cristianos y de la verdadera Iglesia de Jesucristo, cometiendo abusos y actos deshonestos o inmorales en contra de otros miembros, de su feligresía, y/o de la sociedad. Se les conoce como fariseos modernos.

Casi todas las religiones que se dicen cristianas han sido creadas o infiltradas por la masonería y otras sociedades secretas en mayor o menor medida. Son muchísimos los pastores, sacerdotes, cardenales, obispos, e incluso algunos Papas, que no sólo no ponen en práctica la doctrina y el magisterio de la Iglesia, sino que le rinden culto a Satanás y por ende, sus acciones están encaminadas en querer destruir a la verdadera iglesia que Jesucristo vino a fundar hace dos mil años.

Rasgos que identifican a un mal sacerdote o a un falso sacerdote:

  • No muestran el debido respeto a los sacramentos y dudan de la presencia real de Cristo en la Eucaristía, llegando incluso a profanarla o a permitir su profanación (dan la comunión en la mano y se niegan a darla en la boca, nombran indebidamente a ministros de la Eucaristía, dan la comunión a famosos y políticos promotores del aborto, etc.)
  • Promueven la falsa pandemia de coronavirus (plandemia) desde sus templos o en entrevistas a medios.
  • Usan cubrebocas y guantes durante la misa.
  • Celebran "misas virtuales", o cierran y limitan a su capricho el aforo de los templos.
  • Cancelan y prohiben las festividades y peregrinaciones religiosas, usando de pretexto la falsa pandemia.
  • No obedecen las reglas o la doctrina de la iglesia, pero sí obedecen todas aquellas órdenes que vienen de la jerarquía masónica vaticana. Un claro ejemplo lo tenemos en la actuación de muchísimos sacerdotes, cardenales, obispos y hasta del Papa Francisco durante esta falsa pandemia de coronavirus, en donde se apresuraron a cambiar el rito de la Santa Misa sustituyendo el agua bendita por gel antibacterial, uso de cubrebocas, guantes y caretas transparentes, distanciamiento social, cierre de templos, misas a puerta cerrada, etc. En otras palabras, no se conformaron con alejar a la feligresía católica de los templos, sino que expulsaron al mismo Jesucristo de los lugares de culto.
  • Son "papólatras" de Bergoglio. Para ellos primero está el obedecer al "Papa Francisco" antes que a Dios. Por eso muchos sacerdotes siguieron celebrando "misa" con cubrebocas y comunión en la mano, sin importarles destruir la Sagrada Eucaristía. Los actuales sacerdotes que continúan ejerciendo el ministerio de acuerdo al "Novus Ordo" prefirieron obedecer al masón de Jorge Mario Bergoglio antes que perder su trabajo.
  • Aceptan ponerse ellos mismos la vacuna del COVID 19 y recomiendan a los fieles vacunarse también, a pesar de que ya está evidenciado que casi todas las vacunas se obtienen utilizando líneas celulares de bebés abortados y de que ya se sabe que el virus no existe o es inofensivo; además de que la pandemia es una farsa.
  • Apoyan la agenda LGBT, la ideología de género, el "respeto" a los homosexuales; y hay algunos que hasta "bendicen" a parejas homosexuales, como en el caso de Alemania.
  • Dan la comunión a los protestantes (cristianos no católicos).
  • Su dios es el dinero, y al verdadero Dios lo ofenden con su apego a lo material.
  • Creen que por el hecho de ser sacerdotes ya tienen ganado el cielo. que pueden pecar y hacer lo que quieran en la tierra, pues cuando mueran "se les abrirán las puertas del paraíso automáticamente".
  • Hay algunos sacerdotes que le rinden culto al demonio y hay otros que ni siquiera creen en su existencia ni les interesa hablar de él. Cuando su obispo les encarga la tarea de realizar exorcismos en su diócesis (muy raro que suceda actualmente porque muchos obispos no creen en el diablo, o por el contrario, le tienen mucho miedo), evaden fácilmente su responsabilidad y mandan a los fieles con cualquier psicólogo o psiquiatra sin investigar el caso.
  • Les gusta relacionarse exclusivamente con la clase social alta, participando en eventos elitistas o intercambiando favores con la gente adinerada o notable de su localidad.
  • Les gusta tomar parte en banquetes, ceremonias y eventos públicos en donde puedan ser admirados, elogiados, saludados y reconocidos.
  • Ostentan títulos religiosos y les complace que se dirijan a ellos con mucha reverencia: "Eminencia", "Monseñor", "Muy Ilustre", "Reverendísimo", "Su Ilustrísima", "Su Excelencia", "Señor Obispo", "Señor Arzobispo", etc.
  • Les gusta que les besen la mano (literalmente).
  • No tienen auténtica vocación religiosa, ni amor al prójimo.
  • No practican la caridad con los pobres, y a veces, ni con su propia familia. Esperan siempre una recompensa económica por sus servicios religiosos.
  • Se sienten inmortales y creen que nunca van a envejecer o a morir.
  • Se relacionan y tienen tratos personales con políticos y otros miembros del crimen organizado.
  • Crean albergues y asilos para gente pobre y humilde (de la que se aprovechan de mil formas) como justificación para obtener dinero de empresarios, fundaciones, gobernantes y bienhechores.
  • Utilizan los colegios, universidades y negocios de todo tipo que tienen repartidos en varios países para deshumanizar a la clase pudiente (véase Legión de Cristo, Compañía de Jesús, Compañía de Santa Teresa de Jesús, Esclavas de la Santísima Eucaristía y de la Madre de Dios.)
  • El dinero que obtienen a través de sus actividades "educativas" no lo utilizan (o lo utilizan muy poco) en hacer las obras de caridad que prometen.
  • Cometen abusos sexuales, principalmente de índole homosexual.
  • Pertenecen a alguna rama, secta o sociedad secreta, como la Masonería, El Yunque, Teología de la liberación, etc.
  • Algunos ni siquiera creen en Dios, en la Divinidad de Jesucristo o en su Evangelio. El mismo Jorge Mario Bergoglio llegó a decir en una entrevista concedida al diario italiano La Repubblica que el infierno "no existe" y que "aquellos que no se arrepienten y por tanto no pueden ser perdonados, desaparecen".
  • Les gusta ser atendidos por mujeres (de preferencia jóvenes) cuando son asignados a alguna parroquia o templo. Muchas de ellas crean con los sacerdotes, párrocos y obispos una estrecha relación de complicidad y sumisión debido a que son fanáticas religiosas. A muchas de ellas se les conoce en México como "Chabelitas", "Cotorras", "Adoradoras de la veladora perpetua", etc.

Religiosos (pastores) pseudocristianos:
Eusebio Joaquín González
Naasón Merarí Joaquín García
Samuel Joaquín Flores

Religiosos (sacerdotes) pseudocatólicos:
Adolfo Huerta Alemán
Alfonso Cortés Contreras
Alfonso Gerardo Miranda Guardiola
Antonieta Potente
Benjamín Castillo Plascencia
Carlos Aguiar Retes
Carlos Luján Valladolid
Daniel Nicholas DiNardo
Eduardo Contreras Gutiérrez
Enrique Díaz Díaz
Fidel Hernández Lara
Francisco Javier Chavolla Ramos
Franz-Josef Overbeck (Alemania)
Guillermo Schulenburg Prado
James J. Martin (SJ)
Jorge Mario Bergoglio
Jorge Raúl Villegas Chávez
José Alejandro Solalinde Guerra
José Antonio Fortea Cucurull
José de Jesús Aguilar Valdés
José Francisco Robles Ortega
José Guadalupe Martín Rabago
José Raúl Vera López
José Suárez Trueba
Joseph William Tobin
Kevin Joseph Farrell
Lucia Caram
Luis Ángel Hernández Solís
Marcial Maciel Degollado
María Concepción Del Real de Alba
María Teresa Casado Alverdi
Melitón Rivera (Templo Expiatorio de León)
Mitchell Thomas Rozanski
Norberto Rivera Carrera
Onésimo Cepeda Silva
Patrick O'Connell Kelly
Pedro F. Núñez
Ramón Martínez Cardoso
Raúl Muñoz Franco
Robert Walter McElroy
Rosario Ferrer (S.T.J.)
Theodore Edgar McCarrick
Thomas Gerard Wenski